Beneficios de Pilates

Se habla mucho del Método Pilates pero no todo el mundo sabe sus beneficios, si lo pueden realizar, está indicado para ellos o no. Y es que es normal el desconocimiento, dado su origen y evolución hasta nuestros días.

 

Hay que recordar que el Método Pilates lo invento y desarrollo Joseph Hubertus Pilates (1880-1967). 

Fue un niño enfermizo que padeció varias enfermedades como asma, raquitismo, fiebre reumática que le hicieron ser débil muscularmente y con problemas de posturales y articulares. Eso le llevo a estudiar el cuerpo humano y su fortalecimiento mediante el ejercicio físico. Estudio el movimiento de los animales, practicó Yoga, Taichi, estudio métodos de entrenamiento grecorromanos buscando el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu, desarrollo su propio método de trabajo basado en la biomecánica del cuerpo humano y la correcta respiración para favorecer su movimiento. Ahí comenzó la Contrología, que es como llamo J.H. Pilates al Método Pilates que conocemos hoy en día.

Fue tal su determinación  que sobre 1894 una vez superadas sus enfermedades, con tan solo 14 años, posaba como modelo de anatomía y practico varios deportes con cierto éxito personal como el boxeo, gimnasia, natación, submarinismo.

Durante la 1ª Guerra Mundial y años posteriores, antes de dar comienzo a la 2ª Guerra Mundial, trato a diferentes pacientes en sus camillas, ya que su estado de salud no les permitía levantarse de la cama, y monto sobre estas un sistema de muelles y poleas que dio lugar al Pilates máquinas. Que mejoró el estado de salud de los pacientes, salvando la vida de muchos de ellos.

Eso hizo que su método tuviera mucho éxito en el ámbito de la medicina y la rehabilitación  ya que conseguía una recuperación global y más rápida.

Con la fama que obtuvo en esos años, hizo que Adolf Hitler quisiera incorporar su método al entrenamiento militar alemán, pero sus ideas contrarias a la política alemana, le llevaron al exilio a Nueva York, donde abre su escuela de Pilates.

Ya en Nueva York obtuvo gran popularidad entre los bailarines, ya que reducía de forma considerable el tiempo de recuperación de las lesiones producidas por el trabajo intenso, que les obligaba a pasar largos periodos de inactividad.

Esa circunstancia, entre otras, hizo pensar que el Pilates era solo para bailarines, o para el uso de la rehabilitación, y es normal. Los bailarines tienen un control del cuerpo excepcional, llegando a límites verdaderamente asombrosos. Y el uso del Método Pilates para recuperarse de las lesiones, consigue unos resultados muy buenos. Pero no solo ahí se queda el Método Pilates, sirve para mucho mas y lo pueden practicar todo tipo de personas desde niños hasta embarazadas, pasando por adolescentes, adultos, gente mayor, gente que quiere complementar otros entrenamientos, etc.

Ya que trabajamos la musculatura interna para dar equilibrio, estabilidad y firmeza a la columna vertebral, lo que hace disminuir y prevenir el dolor de espalda.

 

Si miramos los principios básicos del Método Pilates, hoy en día hay muchos y todos son  validos, pero cuando digo que hay muchos, me refiero a que son principios añadidos a los que ya había, como precisión, voluntad, flexibilidad, etc.

Como su nombre indica son “principios básicos” y para mi, según lo que he estudiado durante años, he practicado y he visto, se pueden reunir en cinco principios básicos, sin los cuales, no estaríamos haciendo Pilates, pero que la ampliación de ellos, nos hace tomar conciencia de lo completo que es el Método Pilates, donde se puede aplicar y que forma. Estos principios básicos son:

 

  1. Respiración: durante la clase de Pilates estamos respirando de forma consciente y es mediante ella como realizamos el ejercicio, e indicamos el principio y el final de él.
  2. Control: Joseph Pilates llamo a su método, el Método de la Contrología, por lo tanto, todo lo que realizamos en Pilates conlleva un control minucioso.
  3. Centro: en Pilates todo empieza y todo pasa por el centro, llamado también “centro de energía” o “mansión del poder”, es la caja imaginaria comprendida entre las caderas y las ultimas costillas, por delante, los lados y por detrás. Y con el centro conectado realizamos todos los movimientos.
  4. Fluidez: con este principio podemos unir los anteriores, pues todo se basa en la armonía del movimiento, no hay bloques, no se para, no se acelera, la sensación es como la rueda de un molino que está en constante movimiento a una velocidad constante.
  5. Movimiento: al final del todo está el movimiento. Si a través del centro, realizamos los movimientos con control de forma fluida y acompasada con la respiración, estamos haciendo Pilates.

 

Con todo lo que hemos comentado, nos podemos imaginar algunos de los beneficios de practicar el Método Pilates, si estamos respirando de forma consciente y forzada, la respiración mejora, nos fatigamos menos, lo que hace que estemos menos cansados, aumenta la capacidad pulmonar, el diafragma hace un masaje sobre el corazón aumentando las pulsaciones lo que hace que realicemos un ejercicio aeróbico ligero e incluso en algunos casos aeróbico medio, se pierde peso, se fortalece el suelo pélvico, la pared abdominal, mejora el peristaltismo, previene el prolapso uterino y la incontinencia urinaria, mejora las prestaciones sexuales, fortalece los músculos en su porción más profunda, estilizando la parte externa, tonifica y estiliza el cuerpo, ganamos flexibilidad y elasticidad, mejoramos la percepción corporal y espacial, mejora la coordinación corporal, agilidad, reflejos, al repartir mejor las cargas del cuerpo mejoran las articulaciones, disminuye el dolor, sensación de bienestar, autoestima, mayor control del cuerpo, etc.

 

Por esto es tan bueno el Método Pilates para niños y adolescentes, ya que les ayuda en el crecimiento, no les genera estrés articular, ni muscular, les da un mayor control de su cuerpo, crecen de forma adecuada y proporcionada, evitando el mal crecimiento de la columna (hiper lordosis/cifosis, escoliosis) y el dolor que produce.

 

Los adultos que practican el Método Pilates uno de los primeros beneficios que experimentan es la reducción del estrés y ansiedad, con la rutina semanal de realizar Pilates notan que el cuerpo tonifica a la vez que ganan en movilidad, flexibilidad y elasticidad, subiendo su autoestima.

 

La gente mayor que practica el Método Pilates ve como reduce el dolor de forma general, ganan movilidad sin presión, mejoran en coordinación, agilidad, mejoran la respiración, se fatigan menos, sensación de bienestar.

 

Las mujeres embarazadas al practicar el Método Pilates se sienten más agiles, se preparan para el parto al fortalecer el suelo pélvico, abdomen y lumbares, ganan flexibilidad de las articulaciones implicadas en el parto y elasticidad de los músculos de esas articulaciones, favoreciendo la nutación y contranutación del sacro (movimientos propios del sacro durante el parto).

 

En Centro de Masajes Árnica disponemos de profesor de Pilates que podrá orientarte y ayudarte a conseguir buenos hábitos posturales y reducir el dolor. Además las clases son individuales y con una duración de 50 minutos.

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