reflexología podal

REFLEXOLOGÍA

Se cree que la reflexología podal, viene de la antigua china (400 años a.C), pero también se han encontrado murales en el Antiguo Egipto donde se muestra su práctica.

Independientemente de su procedencia, que sí es importante para saber las raíces del conocimiento sobre la salud del ser humano, en nuestra Era , la Reflexología Podal con base científica comenzó en el siglo XIX con F. y W. Huneke en 1841 ya que descubrieron que la inyección de un anestésico local con efecto sobre el sistema nervioso en una zona concreta, puede hacer desaparecer dolores en otras regiones corporales mediante efectos reflejos a distancia.

Iwan P. Paulow, Premio Nobel del año 1904, explicó los reflejos y demostró que el sistema nervioso tiene en el desarrollo de enfermedades un gran o posiblemente destacado significado; con sus famosos experimentos, desarrolló las bases científicas de la Reflexología Podal.

La Reflexología Podal es una técnica terapéutica basada en la estimulación de puntos, con un masaje y presiones en zonas específicas de la planta de los pies, podemos producir una respuesta en cualquier parte del cuerpo, consiguiendo efectos terapéuticos en el organismo.

Pero esta técnica, además influye a nivel mental y emocional, no olvidemos que en terapia natural se observa a la persona como “un todo”. Entrar en ese campo es ahondar mucho en técnicas milenarias, aunque por suerte, cada vez más, hoy en día se va relacionando a nivel popular y científico la relación entre cuerpo-mente (emoción) y la importancia de esa relación entre ambas.

El ser humano no es la suma de diferentes partes, sino un todo, cuerpo, mente y energía, nuestro cuerpo no es la suma de diferentes órganos cumpliendo su misión de forma independiente entre ellos, sino que el buen funcionamiento de uno, depende de otro. Es como funciona nuestro cuerpo, todo está interrelacionado. Nada es independiente.

La Reflexología no debe considerarse como una panacea, pero puede influir muy positivamente en los desórdenes de los órganos y funciones corporales, sobre todo en la prevención de enfermedades. Sin embargo, no siempre es suficiente. En el caso de enfermedades graves, seria muy irresponsable el descuidar otros tratamientos necesarios, pero puede servir como apoyo durante el proceso para la recuperación del equilibrio en nuestro cuerpo.

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